sábado, 2 de noviembre de 2013
ESTIMULACIÓN DEL PUNTO G
Después de que la mujer adquiere cierta experiencia, un año por ejemplo de frecuentes actos sexuales, la pared frontal de la vagina ubicada ente la vejiga y el conducto vaginal, se vuelve muy sensible. Esto se debe a la existencia del punto G o próstata femenina, que desempeña una función sexual de primordial importancia en el orgasmo vaginal. Cuando se estimula con fuerza desencadena una reacción muscular y nerviosa que repercute a través del nervio pelviano en el útero. A este fenómeno se le conoce como orgasmo vaginal en oposición al orgasmo clitorídeo ambos se encuentran ampliamente explicados en los capítulos correspondientes.
Si deseas producirte a ti misma o que tu pareja te suscite este tipo de orgasmo, es necesario que aprendas a aislar la estimulación, es decir, que sólo estimule el punto G y que no estimule accidentalmente el clítoris; lo cual es bastante difícil a través de la penetración normal. Las mujeres que disfrutan de este tipo de orgasmo señalan que cuando se mezcla con el orgasmo clitorídeo se disfruta con más intensidad; pero para aislar las sensaciones y disfrutar exclusivamente de este tipo de orgasmo utiliza las siguientes técnicas:
Estimulación manual
Cuando lo hayas localizado el punto G, frótalo con tu dedo como si estuvieras acariciando el clítoris pero con mucha más fuerza. Sentirás una pequeña protuberancia del tamaño de un haba y ligeramente áspera, insiste hasta que por fin llegue el orgasmo.
Muchas veces el punto G pasa inadvertido porque en su estado normal es relativamente pequeño y difícil de localizar, sobre todo teniendo en cuenta que no se puede ver. Ahora bien, tratar de localizarlo boca arriba es muy difícil debido a que la fuerza de la gravedad tiende a empujar los órganos internos hacia abajo y lejos de la abertura vaginal. La posición sentada o agachada sería mejor. Antes de intentar localizarlo es conveniente que la mujer orine antes, pues puede estimular la vejiga y producirle necesidad de orinar. Explora con los dedos la pared frontal de la vagina aplicando una firme presión hacia arriba, y con la otra mano es útil aplicar simultáneamente una presión hacia abajo sobre el abdomen, justo por encima del hueso del pubis. Cuando se estimula el punto G y éste empieza a hincharse, la zona se percibe con frecuencia como una pequeña protuberancia entre los dedos Las sensaciones cesan en cuanto apartas los dedos. El punto G se percibe con el dedo como una pequeña alubia y cuando se estimula puede alcanzar mayor tamaño.
Una vez logrado, sigue acariciando la zona con firmeza; esto te producirá una sensación moderadamente agradable y es posible que percibas unas punzadas o contracciones en el útero. Trata de estimular el punto como si éste fuera el clítoris, es decir con el mismo tipo de movimiento, pero con más fuerza. Poco a poco irás superando los deseos de orinar, trata de no preocuparte por esto. Colócate en una cama o en un lugar en el cual te sientas cómoda. Sigue estimulando la zona arrodillada o sentada sobre los pies con las rodillas separadas. Es posible que entonces alcances un orgasmo distinto del clitorídeo, trata de percibir las diferencias.
Estimulación Fálica
Intenta todas las formas de penetración que le permitan la estimulación del punto G. Son todas las penetraciones desde atrás o sus equivalentes.
Ahora bien para lograr el máximo de placer trata de producir un orgasmo mezclado. Para ello sólo tendrás que estimular el clítoris, ya sea con la boca o con las manos. Cuando aprendas a dominar este arte y tu mujer a percibir las sensaciones que produce, ambos habréis dado un paso importante en el juego del amor.
viernes, 15 de marzo de 2013
EL SEXO ES VIDA
El sexo es la energía
básica que impregna cada célula de nuestro ser; el sexo es nuestro origen y es
un parte fundamental de la vida. Todos los seres vivos precisan de la
sexualidad y gracias a ella podemos gozar de esta esplendida y amplísima paleta
de colores que son todas las especies tanto animales como vegetales,
Principalmente se vive la
sexualidad como una relación entre personas, ya se trate de una vinculación
duradera o de un encuentro ocasional. En gran parte de las relaciones sociales
interviene algún componente sexual, sin que necesariamente sea manifiesto el
contacto físico. Esto es aún más evidente si en estas relaciones intervienen
sentimientos de identidad, aceptación y aspectos emocionales, pues a través de
los demás podemos llegar a conocernos a nosotros mismos.
Independientemente de la
necesaria función reproductiva, los amantes deben hacer más que simplemente
explorar mutuamente sus cuerpos, necesitan hundirse en la psique de la pareja y
elevarse hasta las alturas del Espíritu. El amor físico nos ofrece numerosas
oportunidades para descubrir cosas nuevas sobre nosotros mismos. En tanto que
único acto capaz de otorgar vida, el amor sexual tiene un profundo significado
místico.
Nuestra salud mental está
muy vinculada a la relaciones entre las personas y con los seres vivos en
general, por tanto también relacionada con una sexualidad positiva.
El sexo es algo más que
proporcionarse placer, una parte esencial de la actividad sexual es expresar
sentimiento y emociones. Son estos los responsables de que el sexo nos pueda
proporcionar una vida saludable o de que nos degrade y enferme, moral y
físicamente.
SALIR DEL POZO
La depresión es una de las grandes epidemias de nuestros
tiempos y causa de muchas de nuestras enfermedades y trastornos fisiológicos.
Es algo natural que ante situaciones adversas, nos podaos
sentir abatidos, incluso aunque ese estado abatido pueda durar varios días.
Cuando nos encontramos en esta situación, hemos de saber aceptarla y vivirla
durante el tiempo que sea necesario, ya que en estas circunstancias necesitamos
estar centrados en nosotros mismos, podemos considerarlo como momentos de
reflexión o melancolía.
Sin embargo cuando esto se prologa en el tiempo, cuando
nos empieza a causar problemas relacionales, laborales o de salud, en
definitiva cuando nos preocupa el sentirnos así, es cuando hay que abordar el
problema, antes de dejar que se cronifique.
Cuando nos deprimimos sentimos como poco a poco nos vamos
hundiendo en un profundo pozo, mientras que aun podaos visualizar la luz de la
embocadura, podemos hacer algo por salir del mismo; pero cuando más nos
hundimos más ayuda exterior necesitaremos.
Aquí van algunas recomendaciones mientras aún podamos
hacer algo por nosotros mismos:
El placer es importante
para la salud, como preventivo y como curativo (ayuda a relajarse y protege
contra experiencias desagradables). Para ello, hay que desarrollar
la motivación y desterrar sentimientos de
culpabilidad, no dejarse llevar por la cadena de pensamientos negativos que se
forman en nuestra mente.
Es importante saber
relajarse, evitar el retraimiento, pasear y aprovechar la luz solar (el mejor
antidepresivo). Un general, cuando te sientas depresivo, simplemente haz lo
contrario de lo que te apetece; cuesta dar el primer paso, pero luego te
proporcionará una gran satisfacción.
Relaciónate con las personas de tu entorno,
sal a divertirte, rodéate de gente agradable y disfruta de tus relaciones íntimas.
Disfrutar de tu sexualidad es una de las mejores medicinas.
El buen humor y la risa
mejoran el tono muscular y la respiración, lo que incrementa la cantidad de
oxígeno en sangre.
Conviene controlar la dieta alimenticia, los desórdenes alimenticios, úlceras u otros pequeños
problemas pueden ser la causa de la depresión. Ingerir alimentos que
aumentan los niveles de triptófano (requesón, leche, carne, plátanos, pescado). La Vitamina B3 (niacina) es importante en la
producción de triptófano.
Las fuentes dietéticas de niacina incluyen el
aceite de pescado (como el salmón o la caballa), cerdo, pollo, guisantes y
judías secas, cereales completos, semillas, y cereales secos reforzados.
La avena es el más ligero de los cereales y el
que más aprovecha la luz del sol, la avena ayuda además a conciliar el sueño y
acelera los procesos de formación y desarrollo del organismo.
Tomar alimentos ricos en fenilamina
(soja, almendras, cacahuetes, sésamo), tomar vitamina C (cítricos, Kiwis), tomar magnesio (chocolate,
cereales, legumbres, nueces, mariscos).
Tomar alimentos ricos en proteínas (chocolate,
azúcar) cuidando la dieta,
el consumo moderado de chocolate incrementa la tranquilidad y mejora la
claridad de la mente.
El polen (tiene proteínas, vitaminas B, C y
provitamina A), el lúpulo (disminuye la ansiedad y los problemas de sueño), la
jalea real (tiene vitamina B, fósforo, cobre, hierro, selenio y aminoácidos).
Son muy beneficiosas las infusiones de
hipérico (hierba de San Juan) (también en pastillas o aceite). Incluso puede
ayudar una taza de café, mejora la percepción visual y proporciona calma en el
humor
Y por último, puedes consumir con moderación
alcohol ya reduce la tensión, mejora el humor e incrementa las situaciones de
placer social. Sin embargo, cuando se consume en solitario, y más estando
decaído, acrecienta la depresión.
Las fantasías sexuales
Las fantasías sexuales son productos de la imaginación
que todos somos capaces de crear. Algunas son placenteras y excitantes mientras
que otras pueden resultar desconcertantes y hasta incomodas. Son pensamientos
sexualmente eróticos que constituyen una forma de expresión sexual.
El uso de la imaginación sexual es muy variado. Muchas
veces es usada para inducir o aumentar la excitación sexual, cosa que puede
suceder en solitario cuando no hay un compañero disponible, pero también es
común que sea usada durante la actividad sexual con alguien. Otros la usan para
incrementar la excitación y convertir la situación habitual, en una más apasionada.
La fantasía, no sólo despierta el deseo, también puede
contribuir a la excitación (provocar erecciones y lubricación vaginal), e
incluso puede llevarnos al orgasmo, tal como sucede cuando despertamos con las
sábanas humedecidas tras un estimulante sueño erótico, sin que se haya
producido contacto alguno sobre los genitales.
Hay fantasías que se producen de manera voluntaria y a
las que se puede recurrir en momentos de excitación, masturbación o coito.
Suelen ser fantasías agradables, que no generan gran ansiedad y con las que la
persona se siente muy a gusto.
Sin embargo, hay otra serie de fantasías que no están
tanto bajo el control de la voluntad. Se presentan en la mente sin previo aviso
y con mucha dificultad pueden llegar a evitarse. En caso de producir ansiedad o
malestar pueden resultar especialmente nocivas para el sujeto, dado que pueden
impregnar y echar a perder toda la experiencia sexual.
Pero, no caigas en la tentación de fantasear con otra
persona que no sea tu amante durante el acto amoroso. Tienes que estar presente
con tu amante, emocional y espiritualmente, de manera que tu atención no se
distraiga del intercambio y la sutil mezcla de energías sexuales de ambos.
El peligro de depender de la fantasía sexual es que el
sexo se limite a un viaje mental. Si el sexo se convierte en un juego mental
puede sacarte de lo que sientes y bloquear la parte más profunda de tu ser,
pues no estarás viviendo el momento presente sino proyectándote hacia el
futuro.
Si
tienes fantasías en las que haces daño, o te hacen daño, no te preocupes. Una
fantasía no se lleva a la práctica habitualmente. El único daño que puedes
hacer con estas fantasías es el daño que te haces a ti mismo si te sientes
culpable. No son ningún pecado, piensa en ellas como si vieses una película.
Aunque este tipo de fantasías es mejor no llevarlas a la práctica, ya que la
gente que lo ha probado normalmente se ha sentido mal después.
Si
tienes fantasías en las que tienes relaciones con personas de tu sexo
(fantasías homosexuales), piensa que mucha gente las tiene y que no por eso
significa que seas homosexual. Disfrútalas sin miedo.
Cincuenta sombras
Hay
personas que disfrutan con juegos de apariencia agresiva, bien sea por querer
probarlo todo, o bien por teatralizar la autoconfianza de la que carecen.
Cuando una pareja práctica algún acto físico de dominio o sumisión, lo hacen
con la intención de alcanzar un orgasmo mutuo y a modo de diversión. La sexualidad de la mayor parte de los hombres
muestra una mezcla de agresión, de tendencia a dominar, como forma de vencer la
resistencia del objeto sexual de un modo distinto a los actos de cortejo.
El sadismo se corresponderá implica
actos (reales, no simulados) en los que el sufrimiento físico o psicológico
(incluyendo la humillación) de la víctima es sexualmente excitante, llegando a la satisfacción con el sometimiento y mal
trato de su objeto sexual, no
puede funcionar apropiadamente en relaciones sexuales normales y recurre a
personas, objetos o cosas que no pueden criticarle o hacerle sentir inseguro en
su identidad sexual o en su ejecución sexual. Su necesidad más que sexual es en
realidad psicológica: necesidad de control, necesidad de expresar su
frustración o coraje, necesidad de olvidar sentimientos de inadecuacidad
social, entre otros. La sexualidad se convierte en el instrumento.
Algunos sujetos que padecen el trastorno
pueden dedicarse a sus actos sexuales durante muchos años sin aumentar el
potencial para infligir lesiones físicas graves. Sin embargo, la gravedad de
los actos sádicos suele aumentar con el paso del tiempo. Cuando el trastorno es
grave y se halla asociado con el trastorno antisocial de la personalidad los
individuos pueden lesionar gravemente o matar a sus víctimas.
El masoquista consiste
en el acto (real, no simulado) de ser humillado, golpeado, atado o cualquier
otro tipo de sufrimiento, abarcando un espectro que va desde la exploración directa de la sensibilidad
cutánea y muscular, pasando por el ensayo a prueba de la representación de
diversos papeles, hasta el masoquismo auténtico, que es el deseo de recibir
castigo en expiación de la sexualidad y, en casos extremos, en expiación de la
propia existencia.
Suele darse el masoquismo como continuación del sadismo dirigida
contra el propio yo que se coloca como objeto sexual, por lo que las dos formas
aparecen casi siempre en la misma persona, aunque una de las dos formas se haya
más desarrollada constituyendo su carácter predominante.
La gente habitualmente no está dispuesta a mantener una relación de
pareja con una persona que trata de representar una dominación de que carecen,
mediante la humillación y el rechazo de las personas que les ama, e igualmente
ocurre respecto al masoquista percibido como continuo perdedor, carente de
voluntad e iniciativa.
EL AMOR
El amor es uno de los
recursos más universales para acceder a la felicidad. El amor se encuentra es
el centro de las pasiones y moviliza a todos los sentimientos de su entorno. El
amor puede extraer de cada persona su máximo potencial creador.
El enamoramiento no está
determinado por las cualidades de la otra persona, sino que es el hecho de
estar enamorado lo que hacen manifiestas esas cualidades; no es algo que llega
de improviso, es un momento especial de la existencia, apoyado y estimulado por
ciertas condiciones y situaciones.
Al verse correspondidos los
sentimientos, se desata unos momentos de euforia, sensación de bienestar, una
arrebatadora pasión, embutiéndose de lleno en un mundo subjetivo. Cada uno
conserva y realza sus propios valores y adquiere su máximo esplendor y valía;
percibiendo y compartiendo todo cuanto el otro siente y vive. Más tarde el amor
irá creciendo en madurez y serenidad, pero no necesariamente en extensión y
profundidad.
Aunque, el amor es un
concepto difícil de definir y resulta difícil saber con certeza si uno está
enamorado, pues muchos suelen confundir el amor con otras emociones intensas
como son los celos, el control, con sentimientos de posesión y dependencia de
la otra persona. La
atracción, el deseo sexual y el amor pueden empezar pareciéndose y provocando
el mismo tipo de sensaciones. El amor es, más bien, una mezcla de sentimientos
y comportamientos que perduran a través del tiempo.
Si
pudiéramos hacer una mezcla de ingredientes para reconocer el amor podrían ser
estos: atracción, afecto, desear estar juntos, ser feliz con la otra persona,
concordar con la otra persona, tener la sensación de compartir un destino,
sentir una cierta conexión espiritual,... Pero aún así, dándose todas estas
características puede que no sea el amor auténtico o duradero.
La
obsesión también se confunde con el amor, nos hace pensar que nuestra
supervivencia depende del hecho de estar con una determinada persona. Las
personas posesivas desean controlar por completo a la otra persona, o uno puede
tener la impresión e que la otra persona es dueña absoluta de nuestra vida. El
enamorado se puede sentir perdido cuando no está con el objeto de su amor, como
si no pudiera tener existencia por separado. El amor entre dos personas sólo
puede existir mientras ambos existan por separado y de forma independiente.
En
general podemos considerar el amor como algo que se da y recibe de forma
gratuita y desinteresada; el amor nos proporciona felicidad y bienestar; el
amor nos hace sentir libres. Todo lo demás no es amor.
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